Todo empezó una tarde de invierno esas que te invitan a quedarte en casa y no asomar a la intemperie ni una mano del frió que hace, aburrida me decidí a entrar a eso que es el Internet, hacía poco que tenía mi casilla y casi nunca la usaba y me decidí a entrar al chat de ciudad a eso de las 7 de la tarde, con el seudónimo de azx21.

Chateando con un par de chicos y comenzando alguna que otra amistad cibernética, fue cuando entró a mi privado Sebxx26, entre charla y charla nos empezamos a conocer, él 27 años, alto, delgado, muy lindo, medio rubiecito, lindos ojos, muy simpático y apasionado, comenzamos a entablar una linda conversación que después derivó en amistad con el paso de los días, 3 veces por semana me lo cruzaba en el MSN, pasando el tiempo fue transformándose en algo más, pero era como un amor a la distancia ya que él vivía en Buenos Aires y yo en Córdoba capital, con el intercambio de fotos empecé a sentir algo por él que me hacía desearlo y querer tenerlo conmigo.

Cuando llegó noviembre una noticia que me dio me llenó de alegría vendría a mi provincia a pasarse un mes de vacaciones, y lo planeamos casi todo el mes de diciembre, como sería nuestro encuentro, y dejando en claro como sería si estaríamos juntos si uno quería estar con el otro y demás si solo sería sexo o habría algo de amor.

Llegó el 2 de enero, el día tan esperado, fui a la terminal de ómnibus a recibirlo, pero el hecho de que el pasaje se demorara hacía que mi nervios me consumieran y me hacían dudar si él vendría de verdad o me mentía.

Llegó el tan esperado colectivo, él se bajó con una cara de re cansado, nunca lo voy a olvidar con una remerita blanca y un pantalón militar que le quedaba muy lindo y dejaba imaginar como era su casi perfecto cuerpo. El se dirigió a mí y me dijo sos Mariela ¿verdad? Sos tal cual como te imaginé, muy linda, más linda que por cam. Sus palabras me llegaron al corazón he hizo que lo deseara mucho más de lo que quería y creo que él también pensó, lo mismo de mí.

Esa tarde él decidió no irse a descansar y prefirió salir conmigo a conocer la capital, caminamos por el centro, comimos algo y llegada la noche me fui a mi casa a darme un baño y a prepararme para esa noche salir con él a enseñarle la noche cordobesa que es muy agitada.

No sabía que ponerme, quería impactarlo, al final con la ayuda de mi mejor amiga elegí la ropa adecuada, un enterito al cuerpo hiper adherido, muy lindo, color negro con toda la espalda descubierta y lo completé con unas sandalias muy altas color plateadas, para poder igualarlo en la altura.

Cuando me bajé del remis él quedó con una cara de bobo, impactado, ya que nunca me vio así de esa forma vestida pues soy re sencilla y no salgo de los jeans y la remeritas ajustadas al cuerpo. Lo agarré de su mano y entramos dentro del boliche en donde esa noche estaba la barra, un grupo de cuarteto muy conocido acá. Nos pusimos a bailar en la pista y con el roce de nuestros cuerpos empezó a subir la temperatura y a mil, cada vez que me acercaba sentía su cosita bastante dura y él trataba de disimular tirándose atrás y yo me le acercaba y eso hacía que el tipo se incendiara.

Terminando el baile tipo 6 de la mañana me decidí irme a mi casa, mis sandalias me mataban y mi ropa me ajustaba tanto que ni siquiera ya respiraba bien, se decidió a despedirme dándome un apasionado beso que me dejó re sorprendida, me acercó a él me tomó de la nuca me manoseó los pechos, mi cola, todo mi cuerpo ya traspirado y decidió parar alegando que estaba muy cansado ya que ese mismo día iría a Carlos Paz con sus amigos que estaban parando ahí y que me llamaría cuando encontrara en donde quedarse .

Pasaron dos días y me llamó diciéndome donde estaba y que me esperaba esa noche si fuera posible, me fui inmediatamente y, me encontré decidida a todo, él no se. Salimos, caminamos… ya en su habitación de hotel nos dejamos llevar por el deseo. Comenzó a desvestirme y yo a él, quitándole su remera y desprendiéndole su jeans, él empezó a sacarme mi remerita y a besar suavemente mis pechos, eso hacía que estallara de placer y que mi conchita se humedeciera a full, cuando bajó hacia mi pancita mi parte débil me hizo estremecer y llegar al orgasmo y a pedirle que lo quería dentro de mí, él aceptó, me alzó, me acostó suavemente sobre la cama, abrí mis piernas.

Con una de sus manos abrió mis labios vaginales y metió su boca lo que hizo que yo con mis manos empujara de su nuca más adentro para sentir más placer me vine sobre su cara y eso le encantó, se levantó, se colocó un preservativo y con una mano metió su pija hasta el fondo de mí, tanto que sentí que me llegó hasta las paredes de mi útero, me hizo gemir miles de veces, acabar 4 veces hasta que el se vino, pero fue feo porque nunca pude sentir su piel con la mía estuvimos una semana así.

Una mañana salimos a caminar por la costa del lago y nos pusimos muy cachondos y al ver que no había nadie alrededor me acostó sobre la arena y me corrió la bombachita de la bikini y metió su lengua dentro de mí, me hacía estallar de placer y lo di vueltas, fui bajando despacito hasta llegar a su sexo que ya estallaba, lo llevé a mi boca y lo empecé a saborear hasta que el acabó sobre mi boca, pero quería más, estaba hambrienta de sexo y me senté sobre él. Comencé a cabalgar, él me agarraba de mis pechos y me decía cosas muy lindas, muy fuertes, me decía que no lo dejara que me quedara con él, que le encantaba sentirme y que quería estar conmigo todo la vida.

Eso me hizo excitar más y más y le pedía que no se corriera hasta que yo lo hiciera con él, no aguanté más y me corrí antes, lo agarré de su cuello y lo levanté, lo traje hacia mis pechos, lo aferré con mis piernas envolviéndolas en su espalda hasta que no dio más y me decía que iba a terminar y yo le pedía que lo hiciera dentro de mí, cuando comencé a sentir su líquido caliente dentro de mí, sentía como me llenaba, como salía de su pene casi morado.

Me quedé un rato con él dentro, para recuperarme y sentía como latía su sexo dentro de mí y como se iba bajando, pero después de unos besos muy dulces, una erección nueva. De un empujón me dio vuelta y se empezó a mover sobre mí y se corrió muy rápido, se quedó preocupado por eso porque no quería que nada me pasara, pero quedó aterrado porque ese día quedé embarazada de él.

Gracias al chat y ese mes de verano encontré el amor de mi vida, la persona que busqué en mi corta vida. Hoy estamos juntos y ya somos tres.